Lectura recomendada: Una mirada a la paz que también involucra a la naturaleza

Lectura recomendada: Una mirada a la paz que también involucra a la naturaleza

Reseña del libro
Paz Ambiental: Ecos de la naturaleza en la transformación social
Por: Claudia María Villa

En mi experiencia como lectora, existen al menos dos tipos de libros: los de lectura y los de consulta. Los académicos suelen centrarse en el segundo tipo: consulta. Por tanto, leer de corrido un libro que usualmente leería para consulta, resulta todo un reto para un lector promedio.

Como haría cualquier lector académico, concentré mi atención en la introducción del libro que fui invitada a comentar. Ahí encontré la pista más significativa de la lectura: “Somos uno solo con la naturaleza”, lo cual connota una potente relación con el panteísmo de Spinoza y podría reformularse como un imperativo moral: no hagas a la naturaleza lo que no querrías que te hicieran a ti mismo.

A partir de esta prerrogativa, intenté leer el libro en una misma clave que se anunciaba así desde el intertítulo «Ecos de la naturaleza en la transformación social».

En la primera parte, que contiene los capítulos de Luna Correa y Diana Morales, y de Carlos Nupia, se delinean los aspectos relacionados con el estado del conocimiento. Así, Correa y Morales, por una parte, hacen una revisión crítica de literatura en el campo de estudio de construcción de paz ambiental; proponen una definición y unas consideraciones generales para su abordaje. Nupia, por su parte, emprende un análisis de la construcción de paz ambiental desde dos variables: producción de conocimiento y democracia liberal, en un ejercicio epistemológico y político, a partir de los cuales intenta responder tres preguntas centrales.

En la segunda parte, se presentan cinco estudios de caso. En el primero, Camilo González y Natalia Orduz hacen un recorrido por los acuerdos de paz, desde 2002 hasta los del actual gobierno, teniendo como ejes de análisis la naturaleza y los bienes comunes, vistos desde la verdad y la memoria, destacando los aportes de la sociedad civil y los grupos indígenas y ancestrales, por encima de las instituciones públicas y los intereses políticos y económicos. En el segundo, Juliette Vargas, Alejandro Pantoja y Rolando Acevedo integran las visiones académica, institucional y la de un firmante de paz en la iniciativa Escuela Agroecológica Tibares “Sembrando Paz” de Usme, rastreando específicamente el rol de la naturaleza en procesos de reconciliación y reconstrucción del tejido social. En el tercero, Omar Ruiz, Paola Morales y Mauricio Aranzazu comparten la experiencia de la zonificación ambiental participativa en el ordenamiento territorial, como aporte al buen vivir y a una paz ambiental efectiva y sostenible, en la que prevalezcan el diálogo y la cooperación.

En el cuarto artículo, Mónica Hernández, Julián Gómez y Christian Gil, luego de un contexto histórico, analizan las posibilidades de que un territorio tan complejo, como el Resguardo Yaguara II, pueda ser habitado con dignidad, a partir de una transformación territorial socioecológica. En el quinto y último, leemos la crónica de viaje de Paula Ungar por la Amazonia brasileña, a través de la cual da una mirada crítica a las formas en que la ciencia occidental y colonial se acerca a la comprensión de las variadas formas de relacionarse con la naturaleza.

Consulta el libro aquí

Finalmente, en la tercera parte, se presentan dos reflexiones derivadas de la COP16. La primera, a cargo de Mónica Amador, analiza, desde el lema de esta convención, la Declaración de la Coalición Mundial de Paz con la Naturaleza, desde la cual nos propone la lectura de un nuevo paradigma ambiental. El noveno y último de los artículos trata sobre el rol de las áreas protegidas en la transformación de conflictos, desde la mirada de Diana Morales, Javier Fajardo, Mariano Castro y Omar Ruiz. Allí analizan los modelos y los discursos detrás de las estrategias de conservación, que en ocasiones han sido contrarios a pueblos indígenas, afrodescendientes y comunidades locales, y proponen enfoques más inclusivos, adaptativos y coherentes, en contextos de alta complejidad socioecológica, que permitan superar la dicotomía sociedad-naturaleza y fortalezcan el tejido social.

Explícitas o no –como en el caso de estudio de la Escuela Agroecológica de Usme, Yaguara y de la paz con la naturaleza– es inevitable hacer conexiones éticas a partir de nuestra relación con la naturaleza, con los otros, humanos y no humanos, y con la Casa Común por la que propugnaba el Papa Francisco.

Una anotación final dedicada a PuntoAparte, por una edición ecológica y diseñada para subrayar y anotar, que responde a la invitación de preguntarse y debatir con el libro, hecha por las editoras.

Gracias, Instituto CAPAZ e Instituto Humboldt por este libro que me ha permitido aprender, sorprenderme, cuestionarme, hacerme preguntas y entender mejor lo que subyace en la paz en, con y para la naturaleza, desde el contexto sociopolítico colombiano y sus consecuentes asociaciones económicas y culturales.

Es mi deseo que este libro sea discutido y leído desde múltiples miradas e interpretaciones y, desde ahí, inspire nuevos análisis y proyectos de investigación. Mis más sinceros agradecimientos al Instituto CAPAZ por la invitación a comentar este estimulante libro.

Consulta el libro aquí