Delegación del Instituto CAPAZ y la JLU Giessen explora la profundización de la cooperación con Mozambique
Al final del semestre de verano, una delegación de la JLU Giessen y el Instituto CAPAZ viajó a Mozambique para explorar la posibilidad de profundizar la cooperación
académica en el ámbito de la paz.
Mozambique rara vez está en el foco de atención del público alemán. Desde su independencia de Portugal en 1975, el país se ha visto envuelto casi continuamente en conflictos violentos y difíciles procesos de paz y reconciliación. Como parte de una misión de investigación financiada por el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD), una delegación de la JLU Giessen y el Instituto CAPAZ viajó a Mozambique en julio para explorar las posibilidades de profundizar la cooperación académica con el fin de promover la paz, el desarrollo sostenible y la inclusión social.
El Instituto CAPAZ sirve de modelo. Desde 2017, ha brindado apoyo académico al proceso de paz en Colombia mediante la investigación, la docencia, la transferencia de conocimiento y el asesoramiento sobre políticas. En los últimos años, se ha convertido en un proyecto emblemático de la diplomacia científica alemana. “La ciencia tiene un gran potencial para influir positivamente en los procesos de paz mediante la experiencia profesional, la formación de futuras élites de la paz y una estrecha colaboración con la política y la sociedad civil”, explica el jefe de la delegación, el Prof. Dr. Stefan Peters, catedrático de Relaciones Internacionales e Investigaciónpara la Paz en la JLU Giessen y director del Instituto CAPAZ en Colombia. “La investigación práctica y la docencia son especialmente importantes para acercar a las universidades a los problemas sociales clave”, subraya el Prof. Dr. Urânio Mahanjane, de la Universidad Pedagógica de Maputo.
El viaje de la delegación se realizó en estrecha colaboración con la Embajada de Alemania en Mozambique y la Universidad Pedagógica de Maputo, institución socia de larga data de la JLU Giessen.
“El viaje de la delegación demostró que estas relaciones consolidadas pueden aprovecharse para impulsar nuevos proyectos”, afirma la Prof. Dra. Ingrid Miethe, profesora de Ciencias de la Educación General y responsable de cooperación de la JLU Giessen para Mozambique. Durante el viaje de la delegación, se mantuvieron conversaciones con representantes de seis universidades (Universidad Pedagógica de Maputo, Universidad Eduardo Mondlane, Universidad Rovuma, Universidad Católica de Mozambique, Universidad de Pungue y Universidad Joaquim Chissano) en la capital, Maputo, y en la ciudad de Nampula, al norte del país. También se mantuvieron reuniones con institutos de investigación, instituciones de cooperación para el desarrollo y representantes del sector empresarial y cultural. Paula Ortega, directora Administrativa y Financiera del Instituto CAPAZ, ve un gran potencial para una cooperación más estrecha y práctica en este ámbito.
La delegación también fue recibida por el Secretario de Estado de Ciencia y Educación Superior de Mozambique, Edson da Graça Macuacua, y el gobierno mozambiqueño apoyó explícitamente el plan para una cooperación más estrecha en el ámbito de la paz.
D
urante la visita de la delegación, los socios mozambiqueños expresaron un gran interés en la labor del Instituto CAPAZ. A pesar de todas las diferencias de contexto, quedó claro el potencial que ofrece la cooperación científica Sur-Sur-Norte en el ámbito de la investigación para la paz, por ejemplo, en lo que respecta al nexo entre la paz, el medio ambiente y el desarrollo social, las violaciones de derechos humanos y los desplazamientos masivos, o en el tema de género y diversidad, explica Indira Murillo, directora de Proyectos del Instituto CAPAZ. Esto también implica aprovechar el potencial compartido, según el profesor Mahanjane, el sistema académico alemán goza de gran prestigio en Mozambique. En esa línea, Stefan Peters argumenta que “profundizar la cooperación, especialmente a la luz de los desafíos geopolíticos actuales, debería ser de especial interés para el gobierno alemán”.
Tras la misión de investigación, el siguiente paso es evaluar los resultados, desarrollar ideas concretas para proyectos y solicitar financiación. A pesar de la difícil situación presupuestaria, el profesor Peters se muestra optimista al respecto: “El
puede servir de modelo, pero no es un modelo a seguir; es necesario desarrollar estructuras adecuadas en estrecha colaboración con los socios y tener en cuenta cuestiones como la diversidad lingüística y la religión, pero también la riqueza de recursos naturales del país y su población extremadamente joven. La cooperación trilateral, en particular, elevaría la labor de diplomacia científica en la investigación para la paz a un nuevo nivel. Además, la cooperación científica es extremadamente rentable porque puede aprovechar las estructuras existentes. Sin embargo, este potencial está lejos de aprovecharse plenamente”.
Nota original en alemán: JLU Giessen


