Seminario sobre experiencias y retos de la participación política y la democracia en Colombia

Seminario sobre experiencias y retos de la participación política y la democracia en Colombia

La Pontificia Universidad Javeriana (PUJ) fue sede del seminario-taller titulado “Combatir la violencia con palabras”, organizado por el Instituto Colombo-Alemán para la Paz – CAPAZ y el Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria en Colombia (NIMD), con el apoyo del Instituto de Derechos Humanos y Construcción de Paz Alfredo Vázquez Carrizosa, adscrito a esa universidad.

El seminario tuvo lugar en Bogotá, Colombia, los días 12 y 13 de junio de 2019. En él participaron representantes de organizaciones sociales, lideresas y líderes sociales que han impulsado espacios de diálogo, participación política y resolución no violenta de conflictos en diferentes escenarios y regiones de Colombia.

Participación política, democracia y construcción de paz

Foto Claudia Maya

El Prof. Dr. Stefan Peters, Director Académico del Instituto CAPAZ participó en la primera jornada del seminario-taller. Su charla estuvo dirigida a analizar y discutir las diferentes formas de participación política y su relación con la construcción de paz.

Según Peters, en Colombia la paz es actualmente una paz violenta. En ese sentido, enfatizó en dos necesidades latentes: garantizar las condiciones de seguridad para participar políticamente, y capacitar a la ciudadanía en temas como mecanismos de participación, representatividad o democracia.

Propuso tres enfoques a la cuestión sobre cómo podría pensarse una participación política exitosa: desde la educación, la justicia social y la seguridad/no violencia. La discusión se centró principalmente en el tema de la educación.

Algunas personas asistentes, quienes lideran procesos de participación política en sus comunidades validaron la importancia de la educación en estos temas, pero enfatizaron en la necesidad del diálogo para repensar los modelos educativos actuales, especialmente en el momento histórico que vive Colombia a partir del proceso de paz.

Destacaron los procesos educativos y formativos en participación política adelantados en los diferentes territorios de Colombia, y el papel de los líderes y las lideresas sociales en las comunidades como actores dedicados a la pedagogía para la democracia y la paz. La conclusión fue que en las regiones y localidades se generan valiosos conocimientos, más allá de los espacios académicos en las universidades.

Foto Claudia Maya

El plan curricular en las escuelas y los colegios, el cual incluye la llamada Cátedra de la Paz, fue cuestionado. Es necesario capacitar a quienes imparten dicha cátedra, dado que los educadores no están suficientemente formados y los contenidos son impartidos a lo sumo en una hora a la semana, de forma general y sin énfasis.

El tema de la seguridad y la violencia en los territorios, relacionado con la participación política también ocupó la atención del grupo de participantes. Por ejemplo, representantes de los pueblos indígenas de la Amazonia manifestaron que algunos mecanismos como La Minga o la tutela han sido los únicos medios de participación puestos a disposición de estas comunidades.

Las y los participantes expresaron su inconformidad con la forma cómo el gobierno central desconoce las realidades de los territorios y las comunidades al momento de diseñar o aplicar directrices. Esto es grave, dados los casos de clientelismo y corrupción desde instituciones como los Consejos de Gobierno o la Registraduría. Existe participación pero no hay transparencia en el ejercicio de la democracia.

Agendas para la resolución pacífica de conflictos y la democracia

Mauricio Sánchez, investigador del NIMD enfocó su charla a cuestiones como: qué son los conflictos, cómo lidiamos con ellos y cuáles herramientas pueden facilitar su resolución.

Presentó el proyecto titulado “Espacios de diálogo multipartidista y multiactor”, desarrollado por el NIMD en diferentes regiones de Colombia. De ese ejercicio surgieron algunas reflexiones en torno a la posibilidad de cambiar las políticas de manera que sean más programáticas y estén enfocadas al territorio de incidencia.

Foto Claudia Maya

“No es que seamos nuevos o que no se haya hecho nada, ni tampoco es que estemos descubriendo cosas nuevas”, afirmó Sánchez. El problema en Colombia es que no hay procesos de continuidad y que la cooperación internacional asume a veces una mirada intervencionista en los territorios.

El papel de los medios masivos de comunicación también fue cuestionado en este sentido, dado que la democracia y los logros en su ejercicio no siempre hacen parte de la agenda informativa. En palabras de uno de los participantes: “todos los días deberíamos estar haciendo democracia”.

La primera jornada finalizó con un taller grupal guiado por representantes de la Corporación Otra Escuela, para desarrollar capacidades en torno a las relaciones interpersonales y la convivencia, a partir de situaciones que generan conflictos, para resolverlos de manera asertiva.

Liderazgos políticos y sociales

Durante la segunda jornada, las y los participantes del seminario intercambiaron en grupos sus experiencias a partir de tres situaciones planteadas: 1) identifica un conflicto propio en términos de participación política 2) cuáles herramientas compartidas durante el día anterior puedes usar para llegar a una situación de cooperación o de resolución de conflictos, y 3) cuál fue tu experiencia en este seminario.

El cierre del seminario-taller estuvo a cargo de la lideresa Soraya Bayuelo, quien coordina el Colectivo de Comunicaciones Montes de María y es organizadora del Festival Audiovisual de Los Montes de María.

El colectivo desarrolla procesos de construcción de memoria a través del cine y el audiovisual. La invitada presentó un video sobre el trabajo del colectivo en su región y compartió una sentida reflexión sobre la memoria como vehículo de transmisión y catalizador de las identidades.

Foto Claudia Maya

“¿Cómo cultivar en tierra ajena?”

En el contexto del conflicto armado en Colombia, Soraya Bayuelo no eximió de su responsabilidad a los llamados victimarios, pero recalcó que se trata más del efecto sanador de la memoria en las llamadas víctimas.

La memoria dinamiza la palabra y el diálogo. A través de las narraciones de las víctimas, de las formas como cuentan los hechos, se gana en conocimiento sobre el conflicto armado en Colombia desde la experiencia y se consolidan canales de comunicación con incidencia en las regiones, a través del ejercicio del periodismo comunitario.

“Matan a nuestros líderes, porque saben que así las comunidades pierden su voz”, sentenció Bayuelo. Y es que la narración es la expresión natural de la memoria y sirve a las víctimas a otorgarles su lugar en la historia.

 

(Texto: Claudia Maya / Versión en inglés: TL)